Dios como problema.
La verdad, me ha impactado este post de fallodelsistema (allá por Agosto del año pasado) en el que expone un texto de Saramago.
La verdad es que merece la pena leerlo despacito.
Os pongo el final.
...
Si le dijera a un cristiano o a un musulmán que en el universo hay más de 400.000 millones de galaxias y que cada una de ellas contiene más de 400.000 millones de estrellas, y que Dios, sea Alá u otro, no podría haber hecho esto, mejor aún, no tendría ningún motivo para hacerlo, me responderían indignados que para Dios, sea Alá, sea otro, nada es imposible. Excepto, por lo visto, añadiría yo, establecer la paz entre el islam y el cristianismo, y de camino, conciliar a la más desgraciada de las especies animales que se dice que ha nacido de su voluntad (y a su semejanza), la especie humana, precisamente.
No hay amor ni justicia en el universo físico. Tampoco hay crueldad. Ningún poder preside los 400.000 millones de galaxias y los 400.000 millones de estrellas que existen en cada una. Nadie hace nacer el Sol cada día y la Luna cada noche, incluso cuando no es visible en el cielo. Puestos aquí sin saber por qué ni para qué, hemos tenido que inventarlo todo. También inventamos a Dios, pero Dios no salió de nuestras cabezas, permaneció dentro, como factor de vida algunas veces, como instrumento de muerte casi siempre. Podemos decir "aquí está el arado que inventamos", no podemos decir "aquí está el Dios que inventó el hombre que inventó el arado". A ese Dios no podemos arrancarlo de dentro de nuestras cabezas, ni siquiera los ateos pueden hacerlo. Pero por lo menos, discutámoslo. No adelanta nada decir que matar en nombre de Dios es hacer de Dios un asesino. Para los que matan en nombre de Dios, Dios no es sólo el juez que los absuelve, es el Padre poderoso que dentro de sus cabezas antes juntó la leña para el auto de fe y ahora prepara y coloca la bomba. Discutamos esa invención, resolvamos ese problema, reconozcamos al menos que existe. Antes de que nos volvamos todos locos. Aunque ¿quién sabe? Tal vez ésa sea la manera de que no sigamos matándonos los unos a los otros.
He leido poquito de Saramago, pero cada vez me gusta mas.
Efectivamente, si somos ateos, si no nos cae bien la religion, ninguna de ellas, es bien facil mofarse. El problema es que mofandonos, estamos afirmando el hecho del que nos mofamos, o argumentando cientifica y/o filosoficamente contra ello, estamos dándole un papel.
Que siempre volvemos a lo mismo: que la Iglesia tiene demasiado poder, que es un timo, que quizá creemos en Dios pero no en "los curas", que si la Inquisición.
Pues que te voy a decir, como todo: no todo ingeniero es perfecto, ni todo periodista, ni todo estudiante, ni todo padre de familia. Como hombres que somos, todos tenemos nuestros fallos. Pero debemos extraer las metas, los proyectos, los ideales, las lineas maestras.
En ese sentido, hay que reconocer positivamente las corrientes de pensamiento que muestran coherencia y objetividad: organizaciones solidarias de todo tipo y "aconfesionales", movimientos ecologistas y a favor del desarrollo "sostenible", movimientos por derechos humanos y civiles y contra discriminacion y violencia.
Yo no te voy a convencer a ti ni tu a mi. El caso es que seamos suficientemente razonables para comunicarnos, valorarnos y respetarnos porque somos "interdependientes".
Lo del "no hay reloj sin relojero" de Santo Tomas de Aquino ni otras teorias (San Anselmo de Canterbury y otros) quedaron muy atras. La ciencia y la filosofía modernas han generado nuevas y teorias, que debemos ir interiorizando.
Sin embargo, la estupidez humana puede ser tan fanatica y fundamentalista, en cualquier país, nivel social, económico, psicologico, que pretenda empecinarse en ciertas teorias (mismamente el creacionismo o el diseño inteligente, en los Estados Unidos, alentado por el propio Bush). No es extraña la aparición de mofas como el pastafarismo o religión del Monstruo de Espagueti Volador (FSM) y otras parodias de religión contra cualquier religion.
Además están las raices historicas: en España quedan muchos restos de legislación que tipifican delitos que afectan al terreno moral.
En el tema del Islam, me documentaré antes de abrir la boca ni de dibujar siquiera un esquema, por que con algunos pocos, pero ciertos individuos es imposible siquiera el concepto de "dialogo". Quizá sea imposible un dialogo de ellos con nosotros, los "infieles", sino simplemente lo que existe ahora: tu dibuja que yo te quemo la embajada.
En fin, lo llevamos crudo. El petroleo se acaba y cada vez hay menos acceso al agua potable, por lo que estamos condenados a entendernos.
software libre y otras hierbas raras 


jarato dijo
Dios como problema... Me hace gracia. Cuando un ateo dice problema, posiblemente quiere decir lo mismo (pero disminuido) que cuando un creyente dice MISTERIO. No nos entenderemos, pero el cristianismo es una religión que quiere entenderse. Lleva lo público en la frente, y la misión es su bandera.
Muchas son las críticas que podemos hacer al cristianismo, pero creo que nunca la falta de diálogo. Sí hay falta de diálogo en sus miembros, en mí, y quizá en otros tantos. Nunca la ha habido en la Iglesia (en cuanto tal Iglesia) ni en Cristo. Caminantes con el resto de los hombres hacia la verdad que pensamos existe y está viva, no podemos sino buscarla y exponerla históricamente. Exponerla desde la humildad de haberla encontrado y no saberla decir sino balbuceando. Pero, tan sencilla como firmemente, la decimos porque pensamos que hacemos un servicio al mundo e intentamos dar algo de luz a este problema, o a este misterio.
Hablar de teorías creacionistas me llevaría mucho tiempo, pero no me importaría mostrar mi opinión acerca de ellas, la más conocida y fiable, la que aún es hipótesis del Big-bang ante la cual no siento ningún desapego. Creo que la intelectualidad que se muestra contraria a la hipótesis "Dios existe" desde los principios que Saramago firma... me parece decimonónica y trasnochada. Pero no me importaría responder.
Una vez planteado el problema desde este frente (que no resuelto por mí aunque me quedo invitado para la próxima vez), Saramago muestra otro frente. Dice que el hombre tiene que inventar quien le dé respuesta. Desde la fenomenología de la religión, el hombre descubre que no crea, sino que se encuentra con algo (el totalmente Otro) que le sorprende y le llama. Ni me convencerá ni lo convenceré, pero quizá hay que poner más de crítica intelectual a eso de la creación del concepto Dios y de su existencia.
Que la religión sirve casi siempre como instrumento de muerte... me parece exagerado. Me parece una lectura muy sesgada de la historia y un silencio grande de la historia que yo conozco pues casi siempre (y digo "casi" por los acontecimientos tristemente no perdonados de los que atacan, con criterios actuales, las incoherencias históricas de la Iglesia) vería a la Iglesia como defensora de la vida. Tampoco nos convenceremos mutuamente, pero no creo que sea fiel el que haga esa interpretación resaltando esto y callando una tradición de cercanía a los pobres, mujeres, enfermos, esclavos... la historia de una Iglesia que denuncia injusticias y que muere por la vida. Se podrían añadir muchas más cosas.
Creo que la comunidad creyente, aun reconociéndola (reconociéndome) pecadora, no se podría definir, principalmente, por el mal que ha hecho al mundo.
Y lo del problema acerca de Dios... propongo otro. El que existe acerca del hombre, de la sociedad y del mundo sin la hipótesis Dios. No sé si Saramago da solución. Resuelve rápidamente diciendo que no habría guerras. Si Dios no existe, es más difícil salir del error "homo homini lupus". Espero que no fuera imposible, aun así, creo que Dios, no es sólo una hipótesis para alcanzar un bien moral.
20 Abril 2006 | 05:50